Uniformidad, branding y seguridad en plena expansión
A medida que Wezone crecía y abría nuevas sedes, mantener la misma imagen y el mismo nivel de detalle en todos los centros se convirtió en una necesidad operativa y de marca. Las entradas mostraban desgaste y ciertas zonas como vestuarios y duchas requerían soluciones más seguras por el riesgo de suelos resbaladizos.
Gestionar internamente los felpudos, su limpieza y su reposición generaba costes, tiempo de coordinación y diferencias entre centros, dificultando ofrecer una experiencia homogénea y premium a todos los miembros.
